diciembre 11, 2009

Que quieres

No se aunque mal escritas y desordenadas normalmente escribo en borrador mis ideas las reviso y luego hago lo que sale publicado aqui, pero igual no me motivo tanto como para hacer eso hoy. Tengo 19 años y se que mi energia va mas alla de la que normalmente uso, me siento incomodo de esperar y seguir enojandome conmigo mismo, eso mismo.

Si este fondo blanco no me llamara la atencion ni siquiera hubiera pasado de la 1 linea, es hora de ponerle fin a esto, a esta entrada.

octubre 17, 2009

un martes 13



Tenía ganas de terminar ese libro, ya había entrado a la parte post-romance y la trama se tornaba oscura. La reunión estaba prevista para las 4 pero como no es mi costumbre ni la de ellos llegar puntuales, seguiré leyendo hasta que me dé ganas de ir. Cada cinco minutos miraba el reloj pero solo me hacía pensar en ellos, orgullosos y egocéntricos, pretenciosos, ambiciosos, ridículos… pero aun así tenía que ir a su reunión. Mañana es 13 y yo aquí, lo más seguro es que el miércoles empiece a lamentarme. Aunque tal vez no, pensé. Y así fue como en un instante me vi partiendo a Lima solo para ver a Depeche Mode.

La reunión me aburría, mire el reloj y calcule que aun podía darle encuentro a Claudia. Pero no pude, me quede escuchando a un presidente que tenía que ser peruano y ni siquiera era de la república. No pude es lo que digo, porque en verdad creo que forcé esto para contenerme y no ir a su encuentro.

Leo el setlist y desconozco la mayoría de canciones, me doy cuenta que soy muy básico y popero en gustos musicales, sonrío un poco y me alivia no tener complejos musicales. Imprimo las letras de las canciones, planeo leerlas durante el viaje. Algunas canciones al Ipod y ya está, estoy partiendo a Lima. Llegue al paradero y tranquilamente me subo al carro mas barato.

+ Datos personales por favor. Oiga joven me está escuchando, datos personales por favor.

- Claro señorita no se altere. Mi nombre es Clark Maxwell, Tengo 19 años y mi DNI es 12345678.

+ ¿Clark es con C o K?

- Es con Q señorita, pero total nadie se preocupa por eso, póngale C nomas.

+ ¿Viaja solo?

- No creo que eso le interese, pero si viajo solo.

Esa chica se parece mucho a Claudia, pienso. Podría ser ella, hace ya más de un mes que no hablamos. Cambio de álbum en el Ipod, pero mis oídos están cansados y mejor descanso un poco más. Ya en Lima intento asearme en el baño del terminal, mala decisión. Me dirijo a la galería de mi primo, quien sabe me lleva a pasar la noche en su casa. Son las 9, pero en Lima a esa hora el comercio aun no despierta y tengo que hacer tiempo. Compro un desayuno de quinua al paso y un pancito con palta para acompañar. El señor vendedor intenta cobrarme de mas pero no lo logra, luego compro una revista que se que no conseguiré en Trujillo y me siento un poco feliz. Tengo que ir a comprar mi entrada para el concierto pero aun no sé donde la venden, bueno si se pero no sé cómo llegar hasta allí.

Paseo por tiendas de instrumentos musicales, lo mismo de siempre: pregunto un poco, me asustan los precios y salgo pensando que quien sabe algún día podre comprarme algo de allí. Necesito un nuevo par de audífonos y para eso voy a Polvos Azules. Ya en Polvos compro mis audífonos y almuerzo algo barato nomas, consigo un polo no muy caro y con un diseño interesante. Creo que ya es hora de ir a la casa de mi primo, confió en que si ya estoy aquí ya no creo que me diga que no.

Llevo 2 horas en este micro y me he despertado por una zona ya cercana a la casa de mi primo. Ya en su casa, me reciben y me ofrecen un cuarto, todo va como lo planeado. Tomo un baño y salgo para el concierto. En el camino converso con el taxista e intento mantener una buena conversación, no soy bueno para eso todavía. Llego al estadio, compro mi entrada, entro a mi zona, converso con otros fans, empieza el concierto, salto, sudo, insulto, acaba el concierto y por ultimo estoy durmiendo en una cama muy cómoda y todo va mas que bien, incluso no he pensado en ella hasta este momento.

Ya es la tarde del otro día y tengo que conseguir algunos libros, se que en la UNI puedo conseguirlos más barato. Por alguna razón estoy en San Marcos preguntando por un libro de derecho cuando una señora me mira y me dice: difícil que encuentre ese libro joven, yo también lo he buscado años. No sé porque pero me sentí mejor, eliminadas las esperanzas no tenía que buscar ese libro que no era para mí. La señora me ofreció acompañarme a la UNI. Conversamos en el camino, me sentía feliz de saber que en el mundo y en especial en una ciudad rara como Lima, encontrara una persona que me ofreciera su ayuda. La señora consiguió el libro que quería pero yo no tenía dinero, así que tuve que ir a un cajero. Le dije que me espere un poco a la seño, al menos para despedirme y darle las gracias. Cuando ya estaba de regreso vi que estaba subiendo a un micro y sabía qué pensaría que yo era un ratero o estafador o quien sabe que…me dio pena pero tenía que seguir con mi camino.

Ya en el micro hacia el paradero se me ocurre preguntar al muchacho que estaba sentado junto a mí, donde podía bajarme para llegar a Civa, él me indica cómo y yo huevonaso le creo y me bajo a unas 5 cuadras de mi destino. Al llegar a Civa veo como el micro pasa por la puerta de la empresa…el error por creer en un gil.

Ya estoy en el bus, prendo el Ipod, duermo, apago el Ipod, paso por Chimbote, ya estoy en Trujillo, ya estoy en mi cama y ya estoy escribiendo esto.

julio 22, 2009

NOVA

Estábamos conversando cerca a unas bancas, un pequeño parque de la facultad. Reíamos con moderación y nos tratábamos con mucho respeto, aunque yo sabía que eso era en verdad desconfianza. Manolo estaba explicando como el espacio-tiempo podía ser deformado por grandes masas, masas como la de una estrella. Una estrella dije, pero nadie me escucho, mejor para mí y una sonrisa natural salió de mis recuerdos y preferí alejarme del grupo para disfrutar el momento.

Camine solo unos metros me fije un recuerdo, pero vinieron muchos, recordé muchas noches que me la pasaba, mirando las pocas estrellas de mi triste ciudad. Normalmente contaba 2 o 3 estrellas, mientras lo hacía pensaba que Mili era mi amiga, y aunque siempre le di su nombre a una de esas estrellas, un día la vi y no la reconocí hasta que deje de preguntarme ¿es ella? Las otras estrellas eran para mis demás ilusiones amorosas, bueno por así decirlo al menos esa era mi idea de amor a los 16, esta que brilla poco para ella y esta otra más pequeña para esta otra. Esos momentos en general eran buenos; no me preocupaba mi futuro ni si tenía que apurarme en conseguir enamorada. La primera a los 16, si que era raro.

El recuerdo se vio interrumpido por otro más perturbador, un reto a mi memoria, un desafío conmigo y mi ego defensor, que me ayuda a olvidar lo que no me conviene. Es ella? En esta universidad?. Vamos, no, no puede ser ella. Describo: ella sonreía con sus amigos mientras tomaban desayuno, tan natural, tan ella. Sé que no me vio pero yo si a ella.

Ha pasado un año (no exacto claro) y solo se como se llama, Carito, así le dicen sus amigos cada vez que voy a la biblioteca y la veo. El año pasado me interesaba, ahora no tanto, pero sigo sonriendo por dentro al verla, pues si no lo he dicho sigo sin conocerla. Sin conocer a Carito la que me hizo olvidar mis estrellas.

marzo 22, 2009

Curita.

La Recoleta nunca tuvo como meta primordial el fabricar minicerebros lo bastante chatos como para poder deslizarse cómodamente por la grita de las respuestas “correctas” que dan acceso a las universidades amputadas de lo “universal”; mentes de opción única, homúnculos anémicos, víctimas de un sistema que termina por convertir al joven, no en hombre (o mujer), sino en cosa, en artefacto eficiente henchido de conocimientos de los cuales el factor humano ha sido eliminado.



lo tome de este blog... muy recomendable por cierto.

febrero 24, 2009

una mas

"si el rojo es el color de la pasión, báñame con tu menstruación": un piropo común en perú según la teta asustada de claudia llosa